Escúchame, posteridad, para que sepas quién fui yo, aquél célebre cantor de los tiernos amores, al que estás leyendo. Mi patria es Sulmona, muy rica en aguas frescas y que dista noventa millas de Roma. Allí nací yo, concretamente (para que conozcas la fecha) cuando ambos cónsules cayeron víctimas de un mismo sino. Por si esto vale algo, soy un viejo heredero del orden ecuestre desde mis bisabuelos y no he sido nombrado caballero recientemente por un don de la fortuna. Ni fui el primogénito…
Nombrar el "yo": cuerpo sujeto literatura